miércoles, 16 de febrero de 2011

De desgracia a Sublime Gracia


En la Biblia Dios nos habla en los términos más afectivos posibles a veces como un esposo, un padre, un pastor (Salmo23) en la conocida parábola del hijo prodigo se nos presenta a un padre con un hijo egoísta que hace todo lo posible por huir del cuidado paternal y despilfarrar su herencia viviendo a su manera, después de un tiempo el hijo vuelve donde el padre totalmente humillado por el estilo de vida que estaba viviendo. El padre que es Dios en la parábola hace lo último que esperaríamos celebra una fiesta y en el relato se nos dice precisamente porque; “Teníamos que celebrar por que este hermano tuyo estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido pero ya lo hemos encontrado”. Dios esta más deseoso de perdonarnos, que nosotros estamos de buscar su perdón.

Nosotros conocemos estos pasajes y sabemos que Dios ha hecho un pacto de no dejarnos nunca, entonces porque nos alejamos de Él?. El autor Sam Storms dice; “Creo que huimos de Dios en vez de acercarnos a El porqué conocemos nuestro propio corazón muy bien, pero no conocemos el de Él”. Nos dejamos seducir tanto por el pecado que no meditamos lo suficiente en la majestad de Dios. En el Salmo 103 encontramos elocuentes palabras de cómo Dios nos recibe y se compadece de nosotros;

8 El Señor es clemente y compasivo,
lento para la ira y grande en amor.
9 No sostiene para siempre su querella
ni guarda rencor eternamente.
10 No nos trata conforme a nuestros pecados
ni nos paga según nuestras maldades.
11 Tan grande es su amor por los que le temen
como alto es el cielo sobre la tierra.
12 Tan lejos de nosotros echó nuestras transgresiones
como lejos del oriente está el occidente.
13 Tan compasivo es el Señor con los que le temen
como lo es un padre con sus hijos.
14 Él conoce nuestra condición;
sabe que somos de barro.

Meditando en estas palabras Sam Storms dice; “No importa que tan bien conozcamos nuestro corazón, si tan solo conociéramos el de Dios todo nuestro temor y aprehensión desaparecerían. Lo veríamos lleno de amor y compasión. El es una fuente inagotable de perdón para aquellos que le buscan”. El amor y perdón de Dio lo vemos claramente en la vida de John newton. Hablando de Newton, Rodney Stark profesor de Sociología en la Universidad Baylor dice; “El no solo escribió uno de los mejores himnos de todos los tiempos, el también vivió una de las más impresionantes historias de salvación”. El autor Jonathan Aitken escribió una muy buena biografía de Newton, en la introducción Phillip Yancey dice; “Este libro es un testimonio a la posibilidad de un nuevo comienzo, a la redención que usa y transforma el pasado sin borrarlo. La gracia como el agua, siempre llega a todos los lugares”.
 
Es un libro de historia y a la vez es sumamente personal presentándonos las luchas de Newton, vemos su vida antes de convertirse como marinero donde varias veces su vida se vio en peligro, también vemos como creció en su relación con Dios y este libro también nos puede ayudar en nuestra vida cristiana. Newton escribió la siguiente oración; “Señor ayúdame a ver mi propio pecado, ayúdame a ver tu gloria, ayúdame a ver tu amor, ciertamente nada humilla como estas cosas. Todo mi orgullo es producto de mi ignorancia…ayúdame a no ser nada a mis propios ojos, ayúdame a ser un siervo de todos”. En este libro podemos conocer más de cerca al que escribió el himno sublime gracia;

“Sublime gracia del Señor
Que a mí, pecador salvó
Fui ciego mas hoy veo yo
Perdido y Él me halló

Su gracia me enseñó a temer
Mis dudas ahuyentó
¡Oh cuan precioso fue a mi ser
cuando Él me transformó!

En los peligros o aflicción
Que yo he tenido aquí
Su gracia siempre me libró
y me guiara feliz

Y cuando en Sión por siglos mil
Brillando esté cual sol
Yo cantaré por siempre allí
Su amor que me salvó”.


http://www.amazon.com/John-Newton-Disgrace-Amazing-Grace/dp/1581348487

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